¿...y para qué ir a análisis?

En 1890, Sigmund Freud definió al psicoanálisis como el "estudio del alma o la mente" en su artículo Tratamiento psíquico, tratamiento del alma. Durante más de 40 años, Freud se dedicó al estudio de la denominada psique, reexaminando tratamientos de problemas mentales y emocionales, incorporando conocimientos de otras disciplinas y basándose en la casuística para crear el método psicoanalítico y la cura por el habla.

Décadas más tarde, a mediados del siglo XX, un psiquiatra francés, Jacques Lacan, retomó los escritos de Freud, organizó sus postulados principales y agregó elementos de la antropología, la lingüística y el estructuralismo, para profundizar y enriquecer la teoría y el método psicoanalítico.

Sí, sí, pero ¿qué es el psicoanálisis?

El psicoanálisis es el tipo de psicoterapia desarrollada por Freud y Lacan que se enfoca en estudiar la dinámica de la psique; esto es, estudia los procesos mentales-emocionales. El punto de partida del psicoanálisis, y uno de los elementos que lo diferencía de otras psicoterapias, es el papel central de lo inconsciente.
 
A través de sus estudios y observaciones, Freud descubrió que existe una parte desconocida en la mente de las personas: lo inconsciente. En lo inconsciente se guardan recuerdos, vivencias, sentimientos que resultaron dolorosos o con los que no fue posible lidiar en su momento; podríamos considerar como un sótano, o como la “otra cara de la mente”.
 
Lo inconsciente tiene efectos en nuestra vida cotidiana, aunque no lo tengamos presente o incluso aunque ignoremos su existencia. Es el origen de aquellos sentimientos, pensamientos o actos que no logramos entender. ¿Cuántas veces nos hemos preguntado por qué nos deprimimos sin razón alguna?, ¿por qué nos irritan pequeñas cosas sin importancia?, ¿por qué sentimos malestar aunque todo marche bien? Esas razones están relacionadas con nuestro inconsciente.
 
Freud descubrió que nuestra psique, nuestro inconsciente, está íntimamente relacionado con el lenguaje. Lo relegado al inconsciente, pueden salir y reacomodarse mediante el habla; sin embargo, no se trata de un habla cualquiera, como en el caso de una plática con un amigo. En un psicoanálisis, se trata, precisamente, de analizar lo que decimos y cómo nos concierne.

Y…¿para qué ir a análisis?

Por medio de un análisis, es posible resignificar nuestra vida y tropezarnos menos con nuestra propia existencia, hacernos responsables de quiénes somos y elegir nuestro camino de acuerdo a nosotros mismo.

De acuerdo con una cita de Marie Langer:

¿Por qué psicoanálisis?

Sirve para entenderse mejor a sí mismos y a otros; sirve también para casi no mentirse más; sirve para criar hijos más felices; y sirve, según Freud, para amar mejor, trabajar mejor, gozar mejor”

Para conocer más sobre el psicoanálisis, te recomendamos leer las reflexiones de cada mes. Si quieres conocer más a profundidad la teoría psicoanalítica, te recomendamos los enlaces externos.